Nací en un hogar incrédulo, mis padres son sordomudos y ellos me criaron con mucho amor, pero era rebelde de niño y adolescente, me aleje de toda probabilidad de conocer a Cristo Jesús, a los 8 años mi madre falleció y a partir de ahí prácticamente vivía en la calle porque mi padre trabajaba salía a su trabajo a las 6 a.m. y regresaba a las 7 de la noche.
Comencé a beber alcohol con adolescentes siendo niño y hacia cosas por que no tenia ningún control, golpeaba a mis hermanas y las maltrataba verbalmente, a los 9 y 12 años trate de suicidarme.
Cuando estuve en segundo de secundaria me retiraron de tres colegios y termine abandonando la secundaria, a los 17 años de edad me llevaron al cuartel para que cambiara pero salí peor, tenia una vida aparente de felicidad por las fiestas y cosas malas que este mundo ofrece, pero por dentro era infeliz completamente.
En agosto de 1999 un amigo me hablo de Cristo Jesús y me invito a su iglesia, fui porque vi en el un cambio y eso me llamo la atención, la predica de ese día fue mía ya que sentí que Dios quería algo verdadero y diferente en mi, mi cambio fue casi inmediato mientras pasaban los días experimentaba mucho gozo y paz como nunca lo había experimentado, retome todas las cosas que deje volví al colegio termine y también arregle muchos aspectos de mi vida que por el pecado deje.
En un culto donde se predicaba sobre las misiones Dios toco mi corazón y puso una carga por un pais del Medio Oriente en mí, si esta en la voluntad de nuestro Señor Jesús será así.
Entrar al Seminario Bautista Macedonia fue un anhelo durante 4 años que postergaba, pero ahora por la misericordia de nuestro Señor ahora estoy preparándome.
Es un privilegio servir a nuestro Señor y estoy sirviendo en la Iglesia bautista Fe como Ujier y en el ministerio de cárceles.
Dios los bendiga.
Peter Cárdenas Carbonel